'Masterchef 12'

Ya hay segundo expulsado de ‘MasterChef 12’

Un plato poco comestible le juega una mala pasada a Adriana

Lola Rabal

La segunda gala de ‘MasterChef 12’ llegó anoche con varios momentos de tensión en las cocinas. Los concursantes se enfrentaron a la difícil tarea de convencer a los jueces con sus creaciones culinarias, esperando evitar la nominación para la eliminación. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, tres concursantes se encontraron en la cuerda floja y fueron nominados para abandonar la competencia. David, Tamara y Adriana se vieron obligados a enfrentar la posibilidad de despedirse de sus sueños de convertirse en el próximo ‘MasterChef 12’.

La decisión de los jueces fue el resultado de una deliberación minuciosa, en la que se evaluaron cada uno de los platos presentados. Aunque todos los concursantes mostraron habilidades culinarias, en esta última gala la calidad del resultado no fue el esperado. La noche se dividió en tres pruebas. En la primera de ellas, los platos cocinados se hicieron con ingredientes de color negro. Y estos fueron tan pésimos que Jordi pidió la nominación de un concursante más de los tres planificados.

De esta forma quedaban David, Celeste, Choco y Samya en la palestra. La segunda prueba, por equipos, tuvo lugar en Cádiz. La tradicional prueba en exteriores del programa. La tensión se convirtió en la protagonista de la gala. Una gala que contó con la presencia del torero y exconcursante, Jesulín de Ubrique.

Sabiendo que su destino estaba en juego, la expulsión sirvió al resto de participantes como llamada de atención para lo mejor de sí en la siguiente prueba.

Jordi Cruz sobre el plato de Alejandra: «La grasa ofende»

La prueba de eliminación tenía como objetivo reproducir el plato que cambió la vida del juez Jordi. A los aspirantes debían valerle las explicaciones paso por paso que este les daba. Finalmente, la prueba fue desastrosa para una de las nominadas. Adriana se convertía en la segunda expulsada de la edición tras la valoración del jurado. «Es que es un amasijo de grasa, solo hay pilpil que no sabe mucho a bacalao», le dijo Pepe. «Lo peor es que de todos los platos es el menos comestible y no porque esté malo si no porque hay una cantidad muy grande de ali oli con aceite por encima, cuando hay tanta grasa pasa a no poder comerse, la grasa ofende», terminó explicando Jordi.

Al escuchar su nombre, Adriana rompía en lágrimas: «No ha salido bien. No tengo excusa, pero bueno ha estado guapo. He aprendido un montón, las clases, el emplatado, una pena porque tenía muchas ganas de aprender».

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