Aves

Este es el proyecto que registrará el sonido del eclipse de Sol: ¿Qué se oye cuando se apaga el mundo? 

Pretende analizar el comportamiento de algunos animales

Jesús Ruiz

Todos tenemos marcado en el calendario un atardecer en concreto: el del 12 de agosto. Después de más de un siglo, España vivirá su primer eclipse total visible. Un día en el que nuestro país mirará al cielo para contemplar un suceso histórico que durará más de un minuto.

Sin embargo, algunos científicos, más que mirar al cielo, mirarán al suelo, ya que será donde colocarán sus grabadoras para escuchar este fenómeno histórico.  

El efecto sonoro del eclipse

Este proyecto se ha denominado ‘Ecoeclipse’ y surgió como idea de varios investigadores. Entre ellos, Airam Rodríguez, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales y especialista en el impacto de la contaminación lumínica sobre la fauna, e Irene Mendoza, de la Universidad de Sevilla, especializada en ecoacústica, los cuales se inspiraron en otros investigadores de Estados Unidos que ya hicieron esta prueba acústica en los eclipses de 2023 y 2024.

El proceso es sencillo. Cada investigador colocará en el campo grabadoras autónomas, y las dejará grabando durante cinco días: dos antes del eclipse, el día 12 y dos días después. La idea es comparar, según los investigadores, qué “paisajes sonoros” suenan a la misma hora los días sin eclipse, para posteriormente compararlo con el 12 de agosto y comprobar cuál es el cambio.

Eclipse
Getty

El objetivo es llegar a unos 300 puntos en toda la península, quedando Portugal incluido. Es importante ubicar las grabadoras en sitios donde, durante el eclipse, solo haya animales. “Nos da igual que no se vea bien: lo que queremos es escucharlo, no verlo”, resume Mendoza. “No queremos un montón de personas eufóricas viendo el eclipse”, explica Rodríguez.

El experimento se quiere enfocar sobre todo en los murciélagos. Este eclipse ocurre al caer la tarde, en torno a una hora antes de que estos animales salgan de sus refugios a cazar. “Es fantástico, porque nos adelanta el atardecer”, dice Airam Rodríguez. Con las aves, esta prueba es algo más incierta: en agosto, la mayoría ha terminado de reproducirse y suele canta menos, aunque siempre queda alguna. También se sumarán, siguiendo el interés de otros colaboradores, grillos, saltamontes y cigarras, e incluso anfibios, aunque los investigadores aseguran que en estos casos la tecnología no es del todo efectiva. 

Murciélagos
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Este estudio trata de dar sonido a una perspectiva que no nos habíamos planteado, desde el de las especies animales que suelen trastornarse y sufrir las consecuencias de este cambio horario. Cada una exterioriza una reacción particular en función de su reloj interno y, lo más importante en este experimento, un sonido particular. 

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