
La preocupación se ve reflejada en un estudio de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, que detecta un «repunte sostenido de menores con carencias de nutrientes debido a la adopción de dietas restrictivas, copiadas de internet por sus familias«.
En este sentido, la médico Carolina Sanz explica que «la retirada de nutrientes esenciales sin un diagnóstico de intolerancia o enfermedad celíaca interrumpe el aporte calórico y de micronutrientes esenciales que el organismo infantil necesita para su correcto desarrollo físico y cerebral».
Además, la especialista recuerda que los niños tienen unas necesidades nutricionales muy diferentes a las de los adultos: «Un cuerpo adulto puede tolerar o compensar ciertos desequilibrios temporales, pero someter a un niño en etapa de crecimiento a restricciones severas o modas alimentarias caseras puede acarrear problemas graves como anemia, déficits de calcio o alteraciones del crecimiento».
Por otro lado, desde el Servicio de Pediatría del Hospital Vithas Medimar (Alicante) insisten en que «la mejor prevención contra la obesidad y la desnutrición es recuperar la dieta rica en verduras, frutas, legumbres, pescado, frutos secos y semillas, y libre de alimentos ultra procesados».