Frío calor dolor

¿Frío o calor? Guía para saber qué temperatura aplicar y conseguir calmar el dolor según la zona

No volverás a equivocarte

Marcos Aceña

Seguro que en muchas ocasiones has sentido dolor en alguna parte del cuerpo y la pregunta que se repite en tu mente es la misma una y otra vez: ¿Aplico calor o frío para intentar calmarlo? Lo cierto es que hay varios trucos que podemos utilizar para o fallar en nuestra decisión y lo más importante es saber cómo afecta cada temperatura al aplicarla.

Y es que, aunque pueda parecer un detalle sin importancia, si escogemos la que no nos conviene podríamos llegar incluso a empeorar nuestro dolor o retrasar su recuperación, por lo que hoy desde Cadena Dial te ofrecemos la guía definitiva para que no vuelvas a fallar en tu decisión.

Frío calor dolor
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Cuándo aplicar frío y cuándo calor: la clave para eliminar el dolor

Tener clara cuál es la temperatura que debemos aplicar a cada una de nuestras lesiones es la clave para poder eliminar el dolor y evitar que su duración se alargue con el tiempo, por lo que debemos tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  • El frío es el mejor remedio para atacar contra la inflamación, es decir, es perfecto para golpes, caídas, esguinces o molestias que hayan aparecido de manera reciente en los que la inflamación de la zona sea clave. Conseguirá disminuir el flujo sanguíneo de la zona actuando como analgésico natural y aliviando considerablemente el dolor.
  • Por su parte, el calor actuará bien contra dolores musculares persistentes, como pueden ser las contracturas, la rigidez o la sobrecarga o tensión muscular en algunos puntos del cuerpo, en los que aplicar una temperatura elevada podrá favorecer a la mejor circulación, relajando consecuentemente los músculos y liberando esa sensación de tensión que tan molesta puede llegar a ser.

Según la zona corporal

Las zonas del cuerpo en las que aparecen los dolores pueden ayudarnos a saber la temperatura que debemos aplicar, una decisión que vuelve a ser clave para deshacernos de este malestar lo antes posible:

  • Espalda baja – calor

  • Cuello cargado – calor

  • Golpe reciente – frío

  • Rodilla inflamada – frío

  • Contractura muscular – calor

  • Esguince – frío (en los primeros minutos)

Guarda esta lista y compártela con tus seres queridos para que la próxima vez no tengáis ninguna duda y sepáis elegir entre el calor y el frío al mejor aliado para vuestras dolencias.

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