Maica Benedicto y Claudia Chacón

La emoción de Maica Benedicto y Claudia Chacón en ‘Supervivientes 2026’: «Llevaba soñando esto mucho tiempo»

Las concursantes protagonizaron el momento de la noche tras llevarse las croquetas en el dilema por la recompensa

Alba García-Fogeda

La última gala de Supervivientes 2026 dejó uno de los momentos de la edición gracias a Maica Benedicto y Claudia Chacón. Ambas concursantes vivieron con efusividad el dilema de la recompensa después de que Maica se proclamase vencedora de ‘la batalla de los dioses’, una prueba que le daba acceso al ya mencionado dilema.

Fue María Lamela quien explicó el funcionamiento del juego. Frente a una caja, Maica debía decidir si continuaba arriesgando las recompensas acumuladas o se plantaba. «Es un dilema que no habíamos hecho hasta ahora, como ganadora vas a poder disfrutar de estas croquetas o no. Como ves, ahí tapada tenemos una caja que contiene bolas de colores, cada color tiene un significado que tengo aquí«, explicaba.

El momento más esperado por Maica y Claudia en Supervivientes

La concursante decidió jugar sin pensárselo demasiado y la suerte terminó sonriendo especialmente a Claudia. Maica consiguió primero cinco croquetas para su compañera. «Llevaba soñando esto mucho tiempo», decía, provocando un emocionante momento entre ambas.

La dinámica continuó dejando nuevos premios para ambas. Maica logró acumular quince croquetas para ella mientras Claudia sumaba otras tantas después de convertirse también en protagonista del juego. Durante el dilema, la concursante incluso dudó sobre si seguir arriesgando debido al hambre acumulada durante la convivencia: «Tengo mucho hambre», admitía antes de decidir jugar una vez más. Finalmente, optó por plantarse asegurando: «Me quedo con estas quince croquetas, lo siento por el resto de compañeros».

Después, Maica tuvo la oportunidad de elegir al siguiente concursante que se enfrentaría al juego y no dudó en escoger a Claudia. La chica consiguió cinco croquetas más para su compañera y otras diez para ella misma, haciendo que ambas acabaran la noche con veinte croquetas cada una. Más tarde, Claudia decidió plantarse y cedió el turno a Almudena, que también consiguió una pequeña recompensa.

Tras el reparto de recompensas, el resto de concursantes reaccionó a las decisiones tomadas por Maica y Claudia. Gerard Arias aseguró que «se alegraba por ellas», mientras Aratz dejó claro que compartía la misma opinión. Por su parte, José Manuel Soto reconocía la dureza del momento al asegurar: «Que lo disfruten, se lo han ganado, es una tortura ver comer con este hambre que tenemos».