
Viajamos en el tiempo para revivir tres de los hitos más brutales de aquella era de histeria colectiva.
“Mi nombre es Alejandro Sanz, nací en Madrid y me crié en medio mundo, no tenía mejor plan para hoy que estar los próximos 20 años cantándoles a ustedes”. Con estas palabras iniciaba el artista su concierto en 2017 con el que además de hacer historia, sería un homenaje por el veinte aniversario del disco más exitoso de su carrera: “Más”.
Solo fue necesaria media hora para que el show “Más y más” de Alejandro Sanz colgase el cartel de “sold out”. A las 21:30 horas de la noche, las luces del coliseo colchonero se apagaron para emitir un rugido ensordecedor ante la expectación de estar a punto de escuchar a su artista favorito. Aunque el concierto no empezaría hasta 45 minutos después debido a problemas con el servidor, la espera mereció la pena ya que durante dos horas y medias el público pudo disfrutar de los éxitos del artista recopilados en su quinto álbum de estudio, “Más” (1997). En total fueron 26 canciones las que interpretó acompañado de varios artistas nacionales, como David Bisbal, Vanesa Martín, India Martínez, Miguel Bosé, Pablo Alborán. Por lo visto nadie quería perderse el cumpleaños del disco de los más de dos millones de copias vendidas en el país y cuatro en el exterior.
Uno de los momentos más mágicos lo protagonizó con Niña Pastori al interpretar una emotiva versión de “Cuando nadie me ve” junto al piano. Este fue un dueto que quedó en el recuerdo de todos los asistentes y del propio compositor de la canción, a quien pudimos verle visiblemente emocionado tras escuchar cantar a la cantautora flamenca uno de sus temas, “Caí”. Sin lugar a dudas la noche fue un continuo in crescendo con los grandes éxitos de Alejandro Sanz: “Y si fuera con ella” (con David Bisbal), “Desde cuando” (con Juan Luis Guerra), “Amiga mía” (junto a India Martínez). A pesar de los problemas técnicos que fueron frecuentes en la velada, el estadio terminó entrando en trance cuando se anunciaba la entrada de una de las históricas y más esperadas de la noche: “Corazón partío”.
El artista marcó un momento histórico en su concierto de clausura de su gira La Cruz del Mapa en el estadio de La Cartuja en Sevilla. En 2022 y ante 75.000 asistentes, se convirtió en el más multitudinario de un artista solista nacional e internacional en la historia de la música en España.
En aquel momento el contexto lo era todo. Tras los años oscuros de la pandemia, las restricciones y la distancia social, la gira «Hay que vivir el momento» hacía honor a su nombre en el último concierto del artista en España. En apenas unas horas desde que saliesen las entradas a la venta se agotaron, lo que dejaba claro que se iba a batir el récord histórico de asistencia.
Cuando las luces de La Cartuja se apagaron, el rugido de más de 74.000 almas hizo vibrar los cimientos del estadio. Durante dos horas y media, la voz de Carrasco se fusionó con las de sus fans. El chaval que veinte años atrás había salido de la academia de Operación Triunfo 2 estaba a punto de coronarse como el rey indiscutible del directo. Al ritmo de «Que nadie», «Mujer de las mil batallas», «Ya no» – algunos de sus temas más reconocibles- el público quedó rendido a los pies del artista andaluz.
El estadio estuvo repleto de emociones a flor e piel, uno de los más bonitos, cuando Manuel Carrasco y miles de personas al unísono dedicaron «Mujer de las mil batallas» a la sevillana Elena Huelva, transmitiéndole con cada verso la fuerza que necesitaba en su lucha contra el cáncer.
Todo empezó con un portazo a la realidad. Los 16 chicos que meses antes cruzaban la pasarela de la academia salieron al exterior para encontrarse con una gran comunidad de fans que les esperaban con los brazos abiertos. La gira de Operación Triunfo 1, que arrancó con fuerza en Zaragoza en abril de 2002, no fue una simple sucesión de conciertos; fue un safari de locura colectiva que recorrió 29 ciudades. En tan solo unos días consiguieron vender casi el total de las entradas, lo que dejó claro que las reglas del juego habían cambiado para siempre. Los triunfitos ya jugaban en la liga de las leyendas internacionales.
La fiebre era tan real y la ilusión del público tan insaciable que los conciertos se quedaban cortos. Sobre el escenario, el repertorio estaba diseñado meticulosamente para no dejar a nadie sentado. El publico revivió en directo los grandes hitos musicales de las galas, coreando a plenos pulmón himnos grupales como el eurovisivo “Europe´s Living a Celebration” o el ya legendario “Mi música es tu voz”. Tampoco faltaron los momentos de máxima complicidad por géneros, como la energía de ellas en “Lady Marmalade” o el toque canalla de ellos en “Corazón Espinado”. Por supuesto tampoco pudo faltar el magnetismo de “Escondidos”, sin duda uno de los momentos más esperados de la noche.
Aunque los finalistas acapararon un mayor protagonismo, los 16 artistas tuvieron su minuto de gloria defendiendo duetos icónicos como «Noches de Bohemia», «Vivo por ella» o «Vivir lo nuestro» .
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