Aunque no lo parezca, nuestro cuerpo esconde pequeñas pistas de cómo vivían nuestros antepasados. Algunas estructuras que hace miles de años tenían una función importante han dejado de ser necesarias o han perdido buena parte de su utilidad, pero siguen ahí. Son los llamados vestigios evolutivos y probablemente convivas con varios de ellos sin habértelo planteado nunca.
Uno de los ejemplos más conocidos es el apéndice. Durante mucho tiempo se consideró prácticamente inútil, aunque actualmente sabemos que puede desempeñar funciones relacionadas con el sistema inmunitario y las bacterias intestinales. Eso sí, ha perdido gran parte de la importancia que estructuras similares tuvieron para la digestión en nuestros antepasados.
También podemos mirar bastante más abajo. El coxis, situado al final de nuestra columna vertebral, es un recuerdo de la cola que tuvieron nuestros ancestros. Ya no cumple aquella función, pero tampoco está completamente de adorno, sino que continúa sirviendo como punto de unión para músculos y ligamentos.
¿Y las muelas del juicio? Nuestros antepasados tenían mandíbulas más grandes y necesitaban triturar alimentos mucho más duros. Hoy disponemos de una dieta diferente y nuestras mandíbulas cuentan con menos espacio, provocando que estas piezas puedan convertirse más en un problema que en una ayuda.

Hay otros restos de la evolución que aparecen constantemente. La piel de gallina, por ejemplo, está relacionada con diminutos músculos que levantan nuestro vello. En animales con abundante pelaje, este mecanismo ayuda a conservar el calor o a parecer más grandes frente a una amenaza. En nosotros, con mucho menos pelo, el efecto resulta bastante menos útil.
Nuestro cuerpo demuestra así que la evolución no elimina automáticamente todo aquello que deja de necesitar. Algunas características cambian de función, otras pierden importancia y muchas simplemente permanecen generación tras generación.
MÁS SOBRE:
© Sociedad Española de Radiodifusión, S.L.U. 2026. Todos los derechos reservados
© Quedan reservados todos los derechos tanto sobre programas radiofónicos y las obras y prestaciones que formen parte de ellos, como sobre los contenidos publicados en esta página web. Sociedad Española de Radiodifusión SLU ejerce la oposición expresa frente al uso de sus obras y prestaciones en la elaboración de revistas de prensa prevista en el artículo 32.1 del TRLPI. Sociedad Española de Radiodifusión SLU realiza la reserva expresa frente la reproducción, distribución y comunicación pública de sus trabajos y artículos sobre temas de actualidad prevista en el artículo 33.1 del TRLPI, asimismo, también realiza una reserva expresa de las reproducciones y usos de las obras y otras prestaciones accesibles desde este sitio web a medios de lectura mecánica u otros medios que resulten adecuados a tal fin de conformidad con el artículo 67.3 del Real Decreto - ley 24/2021, de 2 de noviembre, así como frente a cualquier utilización de sus contenidos por tecnologías de inteligencia artificial, sea cual sea su naturaleza y finalidad.