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¿Tu hijo adolescente ya no te cuenta nada? No te preocupes, podría ser una buena señal

Un signo parte de su desarrollo personal

Adriana Díez

¿Alguna vez has sentido frustración porque tu hijo adolescente apenas se comunica contigo? Aunque para muchos padres esta situación puede resultar desconcertante, los expertos aseguran que, en la mayoría de los casos, forma parte natural del crecimiento personal y emocional de los jóvenes.

La psiquiatra Lucía Torres Jiménez aborda este comportamiento en un artículo publicado por El País, donde explica que el distanciamiento comunicativo durante la adolescencia no siempre debe interpretarse como un rechazo hacia los padres, sino como una etapa clave en el desarrollo de la identidad.

La psicología explica por qué tu hijo adolescente no se comunica

«No es solo que hable menos, es que deja de necesitar contarlo a los padres, y eso suele vivirse como una pérdida», señala la especialista. Además, según explica, durante la niñez los padres representan la principal referencia emocional y vital de sus hijos: «El niño no solo depende de sus padres para sobrevivir, también los percibe como referencia absoluta».

Sin embargo, la adolescencia trae consigo una necesidad progresiva de independencia y construcción personal, por ello, Torres insiste en que los jóvenes necesitan más autonomía que control: «Más que control, necesitan espacio. Más que ser entendidos en todo momento, necesitan sentirse autores de su propia vida».

La psiquiatra subraya además que este alejamiento no debe verse necesariamente como algo negativo: «No es un desplazamiento contra los padres. Es una forma de diversificar el mundo».

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Aun así, advierte de que existen ciertos límites a los que conviene prestar atención: «Cuando el repliegue afecta también a las relaciones sociales o al funcionamiento cotidiano, puede ser indicio de un malestar más profundo que requiere atención». En estos casos, el acompañamiento profesional puede resultar fundamental.

También destaca que respetar este proceso suele generar un efecto inesperado para muchas familias: «Cuando ese proceso se puede hacer sin exceso de presión y sin interpretar la distancia como rechazo, suele pasar algo que muchos padres no esperan: los hijos vuelven».

Finalmente, resume esta etapa con una reflexión que muchos padres podrían necesitar escuchar: «Dejar de contarlo todo es, muchas veces, la forma de empezar a construirse».

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