Los 5 quemagrasas naturales del momento a jucio: ¿funcionan de verdad?

Redacción Cadena Dial

Por Alejandro Vera

Los quemagrasas naturales parecen estar en boca de todos en la actualidad. Productos ‘mágicos’ que pueden hacernos bajas de tallas y medidas en un santiamén, sin riesgos y sin prejuicios.

Tenemos la errónea concepción de que todo lo natural es bueno, puro y saludable. Asimismo, nos han vendido la idea que hay plantas no descubiertas aún y que su sola ingesta puede hacernos lucir un cuerpo de modelos.

Ningún anuncio de la tele o los molestos spam que se atraviesan cuando vamos a ver un vídeo en internet, nos dicen que sin esfuerzo no hay resultados.

Nunca vas a encontrar una anuncio que te diga: “Con 2 horas diarias de ejercicio intenso, de lunes a lunes y con una dieta balanceada lograrás tu figura ideal”

Los cuerpos tonificados de las modelos de revistas o los torsos bien definidos de los modelos de la tele, son el resultado de una vida saludable. Pero también, son el resultado de mucho esfuerzo, dedicación, sangre, sudor y en muchas ocasiones, lágrimas.

 

Quemagrasas: Lee bien la letra pequeña

 

La FDA (Foods and Drugs Administration), la agencia americana de control de medicamentos y alimentos, nos advierte del uso continuado de ‘quemagrasas’.

Según sus especialistas médicos, los quemagrasas contienen una serie de elementos hepatotóxicos que pueden ser muy dañinos.

Una sola toma no va a perjudicarte, pero hacerlo durante años, sí que puede.

 

 

El efecto tóxico sobre el hígado y los riñones es acumulativo y los quemagrasas pueden ser uno de los causantes de cirrosis, cáncer hepático y daños permanentes.

Por otro lado, algunos quemadores de grasa contienen rastros de anfetaminas y metanfetaminas. Puede que te den un subidón de energía, pero a un alto coste de salud.

Los quemagrasas que basan su principio activo en la elevada ingesta de fibras, pueden hacer que tu sistema digestivo sufra de desórdenes y alteraciones dañinas.

La elevación de la frecuencia y cantidad de las evacuaciones, puede causar que bajes de peso, pero de una manera muy perjudicial.

Si un quemagrasas te dice que es un sustituto para la comida…¡Tíralo a la basura!

No existe en el universo un producto sintetizado que sea un sustituto para la alimentación y por lo tanto, es una oferta engañosa.

Lo que sucede con muchos de estos quemagrasas es que contienen una carga calórica y glucémica hiper elevada que permite saciar la sensación de hambre.

Sin embargo, esto es un efecto temporal, pues tu organismo sigue manteniendo los mismos requerimientos de proteínas, carbohidratos, grasas y azúcares.

¿Naturales?

Seamos honestos…¿Nos parece que una pastilla o un batido liofilizado puede ser muy natural?

Todo depende del concepto de natural que tengamos. Es decir, el 99% de los medicamentos proceden de plantas naturales, de la naturaleza.

Pero, son procesados, sintetizados, modificados e industrializados de tal forma que lo único natural que contienen es su origen.

Lo mismo pasa con muchos quemadores de grasa ‘naturales’. Proceden de plantas con principios activos muy eficientes pero que necesitan un procesamiento industrial.

La cantidad y concentración de muchas plantas los hace que necesiten una pequeña ‘ayudita’ de la química para exponenciar sus propiedades.

Para producir un solo comprimido de vitamina C, necesitamos exprimir muchas naranjas o limpiar mucho pescado para obtener una pastilla de omega-3.

Por lo tanto, la única fuente segura y 100% efectiva de saber que un producto es natural es: Consumirlo en su estado original sin alteraciones.

No todo lo ‘natural’ es bueno per se, ni todo lo procedente de un laboratorio es malo de entrada.

Debemos informarnos muy bien del contenido, principios activos, ingredientes, contraindicaciones y posibles efectos adversos antes de su consumo.

Leer bien el prospecto e informarnos de sus beneficios y perjuicios es una de las medidas más sensatas y prudentes. Antes de iniciar el consumo de cualquier producto, complemento alimenticio o suplemento natural.

No todos los productos son malos o buenos de primera mano. Por ende, debemos adaptar cada uno a nuestras propias condiciones y consultar su uso con los expertos.

Veamos los 5 quemagrasas naturales más populares del mercado en la actualidad.

Los 5 quemagrasas naturales de moda

Garcinia Cambogia

Este fruto procedente de la India, se conoce también como Tamarindo Malabar. Es muy usado en la cultura india como base para el curry y como condimento alimentario.

Se ha popularizado su uso como un potente quemagrasas natural por sus efectos en la sensación de saciedad y sus cambios en el metabolismo.

La garcinia cambogia, en su forma natural contiene altas concentraciones de ácido hidroxicítrico o HCA. Este es un elemento que ha demostrado su eficiencia en la reducción del colesterol LDL.

Como muchos productos comerciales, no se ha demostrado con bases científicas que la presentación comercial del producto tenga la suficiente eficiencia quemagrasas.

Por lo tanto, aunque puede ser beneficioso sus efectos pueden no ser los esperados si no es combinado con dieta y ejercicios.

Levadura Roja de Arroz

 

La levadura roja de arroz, es uno de los quemagrasas naturales de mayor eficacia en el mercado actual.

Este es un producto cuyo consumo está muy extendido en los países asiáticos y es muy usado como condimento alimenticio.

Contiene un hongo unicelular que actúa directamente en la fermentación y metabolización de los carbohidratos.

La levadura roja de arroz, permite aumentar los niveles de HDL o llamado colesterol bueno, es decir los ácidos grasos de alta densidad.

Al mismo tiempo, ayuda a la inhibición de la formación de cadenas lipídicas de baja densidad o mejor conocidas como LDL.

Esto previene la formación de triglicéridos en sangre y ayuda a una reducción de medidas y peso efectivas.

Existen muchas presentaciones de levadura roja de arroz en el mercado actual. Lo más recomendable es buscar aquella que más se adecúe a nuestro ritmo de vida.

Como siempre y con cualquier producto alimenticio, lo ideal es informarnos bien sobre sus ventajas, beneficios, desventajas y perjuicios.

Leer muy bien la información de cada producto y consultar con nuestro médico antes de iniciar el consumo de cualquier producto quemagrasas.

 

 

Té Verde

 

El Té verde se comercializa como un eficiente quemagrasas natural por su alto contenido de teofilina, un componente acelerador del metabolismo.

A través de la termogénesis, es decir, al aumento de temperatura corporal, se supone que el metabolismo celular aumenta y sintetiza las células grasas de manera eficiente.

Por otro lado, su efecto mingitorio aumenta la frecuencia y cantidad de la orina, con lo que se presume que se eliminan una mayor cantidad de toxinas corporales.

Sin embargo, lo que no se anuncia con bombos y platillos, es que para que ese proceso ocurra, debes consumir una cantidad equivalente a 2 litros diarios de infusión de té verde.

Esto equivale a más o menos 10 tazas diarias de té verde concentrado, sin azúcar, leche u otros aditivos.

 

 

Chile o Ají Picante

 

El chile o ají picante, es uno de los productos más usados en la gastronomía mundial por miles de años.

Su poder como enmascarador del sabor, se ha usado en diversas culturas como una manera de ‘disfrazar’ el sabor de alimentos desagradables o en descomposición.

La capsaicina, es un componente químico natural que actúa sobre el consumo graso ya que destruye las paredes de las células grasas de los alimentos, propiciando su digestión.

Sin embargo, el consumo continuado de chiles o alimentos picantes, puede ser uno de los mayores irritantes del tracto gastrointestinal y causar daños a nivel tisular.

Aunque su eficiencia no ha sido probada fehacientemente, muchas personas lo consideran un poderoso quemagrasas.

 

Café

 

La deliciosa infusión amarga, astringente y estimulante, ha sido considerada como una de las bebidas inhibidoras del apetito por cientos de años.

Una taza de café negro, sin azúcar y bien cargado, no solo dará un subidón de energía producido por la cafeína. Además, te ayudará a reducir la sensación de hambre.

La cafeína actúa como un estimulante de la serotonina, un químico orgánico que estimula la sensación de saciedad en el cuerpo.

 

 

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