Todavía estás a tiempo de salvar tu planta mustia

Debes fijarte en el agua, la luz, las plagas y la maceta

anamas

Si te encantan las plantas pero se te mustian rápidamente, no desesperes porque los problemas de las plantas de interior tienen relativamente fácil solución, y suelen producirse por unas razones muy concretas, que suelen ser exceso o escasez de agua, tener una maceta demasiado pequeña, insectos o por falta de nutrientes. Todavía estás a tiempo de salvar a tu planta mustia.

Empieza por revisar la luz, si tu planta está en un oscuro rincón, lo normal es que se marchite o al menos se empiece a poner mustia. Procura colocarla a un metro o dos de una ventana orientada al sur o al este y crecerán preciosas.

Vigila también la maceta dónde la tienes colocada, debe tener un tamaño lo suficientemente grande para que las raíces no estén apretujadas y además haya espacio para nuevas raíces. Si ves que empiezan a asomar por los agujeritos de la maceta, es el momento de cambiarla de sitio a un contenedor más grande.

Todavía estás a tiempo de salvar a tu planta mustia, más consejos

Otra de las razones que pueden hacer que tu planta se esté marchitando es que esté sufriendo una plaga de insectos, por eso es conveniente buscar hongos e insectos que puedan hacer que se esté quedando más débil. Lo más fácil para detectarlos es sacudirla o agitar la mano encima de ella a modo de abanico, si entonces aparecen moscas blancas, mosquitos u otro insecto ya sabes que hay una plaga.

No te olvides de las hojas: si encuentras una sustancia brillante y pegajosa, puede que tu planta tenga pulgón. Es el momento de ponerte manos a la obra, puedes limpiar las hojas con un algodón mojado en alcohol que te ayudará a librarte de los insectos.

Por último el exceso o la falta de humedad puede ser la razón de que se esté poniendo mustia. A la mayoría de las plantas les gusta vivir en una tierra ligeramente húmeda al tacto, por lo tanto esa puede ser una buena medida, espera a que la superficie de tu maceta esté seca antes de volver a regarla.

Si por el contrario crees que le falta agua, puede ayudarte agrupar tus plantas en una bandeja poco profunda, con grava y agua hasta un centímetro de altura más o menos, así se regarán solas y la grava evitará que tengan demasiada humedad y se pudran las raíces.

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