El color de tus mocos puede darte mucha información sobre tu salud

No es lo mismo que sean transparentes a que sean verdes o rojos

Ana Más

En la época que estamos es muy normal que tengamos síntomas de gripe o resfriado, y uno de los más recurrentes en ambos casos es una abundante mucosidad, que por otra parte no es siempre igual. Y es que el aspecto, y sobre todo el color, de nuestros mocos puede darnos información sobre nuestro estado de salud.

Un estudio publicado por Science Alert habla precisamente de esto. Debemos saber que el moco, en función de las sustancias que contenga, puede ser blanco, amarillo, verde, marrón, rosado e incluso negro.

Lo normal es que sea transparente. En este caso no debemos preocuparnos, nuestro cuerpo lo segrega para hidratar y proteger las mucosas de las partículas irritantes que puedan estar en el aire. Aunque si se produce en exceso puede ser síntoma de que nuestro organismo está luchando contra un resfriado leve o una alergia.


Otros tipos de mocos

Cuando hay moco blanco puede ser señal de congestión, irritación o inflamación del tejido nasal ocasionados por una alergia o deshidratación. Desde la Universidad de Utah explican que en este caso es importante prestar atención a otros síntomas como fiebre o dolor en los senos nasales.

Cuanto más colorida es nuestra mucosidad, además de más viscosa, significa que esta contiene elementos más allá de sus componentes habituales, normalmente como síntoma de una infección o una lesión.

Y así, tal y como recoge el estudio el moco amarillo se debe a la presencia de células inmunes muertas, lo que significa que el organismo está luchando contra un microorganismo invasor. Por su parte, el verde indica que esta misma lucha es más intensa. De la misma manera se debe a la presencia de células inmunes muertas.

El moco rosado o rojizo se debe a la presencia de sangre en el mismo, algo que indica que existe una lesión en el tejido nasal, que normalmente suele estar causada por sequedad o irritación del mismo. Algo muy parecido ocurre con el moco marrón, sólo que la sangre está coagulada.

Por último el moco negro suele estar causado por hábitos como el tabaquismo o el consumo de drogas y en casos más raros por infecciones fúngicas o por estar rodeado de mucha contaminación ambiental.

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