Sonsoles Ónega

Ya son las ocho viaja a Ginebra con carteles de SE BUSCA de Martin Österdahl, Supervisor Ejecutivo de Eurovisión

Quieren aclarar la polémica de las votaciones de la final de Turín

Nuria Serena

Prosigue la polémica por la votación de Eurovisión y Ya son las ocho ha viajado hasta Ginebra en busca de una explicación por parte de Martin Österdahl, Supervisor Ejecutivo del certamen.

La Unión Europea de Radiodifusión (UER), organizadora del certamen de Eurovisión, lanzó un comunicado justo antes de que de que comenzara la retransmisión de la puntuación de los distintos países desvelando que la empresa que audita este sistema había observado “irregularidades” en los votos del jurado de 6 países.

Es más, la UER anunció que había recalculado esos votos antes de que se anunciara el resultado final por televisión.


El comunicado venía a confirmar que se habían identificado ciertos patrones de votación irregulares después del segundo ensayo general de la segunda semifinal en los resultados de seis países. Estas irregularidades no tenían que ver con el televoto, sino con las votaciones del jurado.

En el comunicado se afirma que «para cumplir con las instrucciones de votación del concurso, la UER trabajó con su socio votante para calcular un resultado sustituto para cada país involucrado, tanto para la segunda semifinal como para la gran final, calculado con base en los resultados de otros países con registros de voto similares…La UER se toma extremadamente en serio los intentos por manipular las votaciones durante el festival de Eurovisión y tiene el derecho de eliminarlas, según dictaminan las normas, independientemente de si cabe que dichos votos influyan o no en los resultados”

SE BUSCA, el cartel del reportero de Ya son las ocho

 

‘Ya son las ocho’  ha enviado a Ginebra, ciudad en la que se establece la sede de Eurovisión, al reportero Carlos García López que ha intentado contactar con Martin Österdahl, Supervisor Ejecutivo de Eurovisión para interrogarle sobre la polémica del cambio del sistema de votación de la final. Y como no lo ha conseguido ha creado unos carteles de «SE BUSCA» con la cara del productor sueco.

 

«A él le tenemos que cantar las cuarenta por las polémicas votaciones del sábado. Votaciones que ellos recalculan el mismo sábado y ahora para ser transparentes necesitan días y días», aseguraba en directo el reportero.

La gracia no ha sentado bien ni a los encargados de seguridad de la UER ni tampoco a los eurofans que se han enfadado con el programa por la forma que han tenido de enfocar la información:

 

 

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