Agujetas

Agujetas: Por qué son peores el segundo día y cómo hacer que se quiten más rápido

El mejor remedio para la agujetas es moverte más

Paula Calamonte

Enero es un mes en el que toca comenzar a cumplir los propósitos que te has comprometido a cumplir el día 31 de diciembre. Uno de los propósitos más comunes es empezar a ir al gimnasio o empezar a hacer ejercicio. Iniciar una rutina saludable y activa al principio cuesta porque con ella comienzan a venir los dolores, las agujetas y hacer un sobreesfuerzo que nunca antes habías hecho.

Cuanto más te muevas, menos agujetas vas a tener

Las agujetas son un tipo de dolor muscular, que aparece entre 12 y 24 horas después de un esfuerzo físico intenso o poco habitual. En sí, las agujetas son micro-roturas en las fibras musculares provocadas por el ejercicio, especialmente cuando incluye movimientos excéntricos como cuando el músculo se estira mientras hace fuerza. Y esto provoca una inflamación en las fibras musculares de tu cuerpo.

¿Por qué duelen más el segundo día?

El dolor no aparece inmediatamente porque el cuerpo necesita tiempo para iniciar la respuesta inflamatoria. El proceso es más o menos así:

  • Durante el ejercicio se producen micro-lesiones en el músculo.
  • Horas después, el cuerpo envía células para reparar el tejido.
  • Esa reparación genera inflamación, sensibilidad y rigidez.
  • La inflamación alcanza su punto máximo entre 24 y 48 horas, por eso el segundo día suele ser el peor.

No es un daño peligroso, al contrario: es parte del proceso de adaptación que hace que el músculo se vuelva más fuerte.

Agujetas
Getty

¿Cómo hacer que duelan menos?

Aunque no existe una cura instantánea, sí hay formas de reducir la molestia y acelerar la recuperación.

  • Movimiento suave: Caminar, pedalear suave o hacer estiramientos ligeros aumenta el flujo sanguíneo y ayuda a reducir la rigidez.
  • Calor moderado: Una ducha caliente o una manta térmica relajan el músculo y disminuyen la sensación de tirantez.
  • Masaje en la zona que duela: Aplicar presión controlada puede mejorar la circulación y aliviar la tensión, aunque al principio puede molestar un poco.
  • Hidratación y descanso: El músculo necesita agua y tiempo para repararse. Dormir bien acelera la recuperación.
  • Entrenamiento progresivo: La mejor prevención es aumentar la intensidad poco a poco. El cuerpo se adapta y las agujetas se vuelven menos frecuentes.

Las agujetas pueden molestar cuando empiezas a hacer ejercicio y retomar la rutina. Es algo normal, un proceso de adaptación de tu cuerpo a la nueva rutina que le estas creando. Por ello, aunque molesten mucho, lo mejor es seguir activa para dejar que la sangre circule y tus músculos se recuperen más rápido.

MÁS SOBRE: