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El efecto Diderot: el curioso motivo por el que una compra acaba convirtiéndose en diez

La psicología explica por qué estrenar algo puede afectarte mucho más de lo que imaginas

Jorge Cintas

Seguro que alguna vez te ha pasado. Compras una chaqueta nueva y, de repente, sientes que las zapatillas ya no pegan con ella. Después llega un pantalón, un bolso o unos accesorios para completar el conjunto. Lo que empezó siendo una única compra termina convirtiéndose en varias más. Lejos de ser una simple casualidad, este comportamiento tiene nombre: efecto Diderot.

¿Qué es el Efecto Diderot?

Este curioso fenómeno psicológico recibe su nombre del filósofo francés Denis Diderot, quien relató cómo un elegante albornoz nuevo hizo que el resto de sus pertenencias le parecieran viejas y desentonadas. A partir de ese momento comenzó a sustituir objetos de su casa para mantener una misma armonía estética, iniciando una cadena de compras que no había planeado.

Hoy en día este mecanismo sigue muy presente en nuestro día a día. Cambiar el sofá puede hacer que las cortinas parezcan anticuadas o comprar un teléfono móvil nuevo puede llevarte a querer una funda, unos auriculares o incluso un reloj inteligente. Nuestro cerebro busca coherencia entre los objetos que nos rodean y, cuando incorporamos algo nuevo, es habitual que percibamos el resto de una forma diferente.

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Las redes sociales, la publicidad o las recomendaciones personalizadas también contribuyen a alimentar este efecto. No solo muestran un producto, sino un estilo de vida completo, haciendo que resulte más fácil pensar que una sola compra necesita ir acompañada de otras.

Conocer el efecto Diderot puede ayudarnos a detectar cuándo una necesidad es real y cuándo simplemente estamos intentando mantener una sensación de equilibrio. No significa que esté mal darse un capricho, sino ser conscientes de que, en ocasiones, el verdadero gasto no empieza con la primera compra… sino con todas las que llegan después.

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