Kaizen, el método japonés para asimilar tareas en un minuto y tener así tu casa limpia y ordenada

Ana Más

Asimilar una tarea en poco tiempo y hacer que se convierta en un hábito este es el objetivo del «método Kaizen» o  «regla del minuto». Los japones son los inventores de este método basado en la constancia y el esfuerzo.

Grandes resultados en un minuto de manera sencilla, sin duda es atractivo. Se trata de conectar mente y cuerpo para conseguir hacer lo que más nos cuesta. Eficaz, simple y resolutívo.

Kai significa cambio y zen sabiduría, la traducción completa de Kaizen sería buenos cambios y es que precisamente lo que trata de conseguir este método es una mejora permanente en la vida personal, familiar, social y también laboral.


Consiste en repetir a diario durante 60 segundos la misma tarea para hacer que se transforme en una rutina. Con el paso de los días iremos perfeccionando la tarea hasta convertirla en algo rutinario. Además no requiere apenas esfuerzo ni energía al tratarse sólo de un minuto al día.

El método Kaizen en el hogar

Aunque sus orígenes lo vinculan al mundo laboral, recientemente está cobrando mucha importancia en el hogar, sobre todo en lo que se refiere al orden y limpieza.

Fregar la cocina después de cenar,  limpiar la mampara de la ducha después ducharnos, fregar los platos después de comer, hacer la cama y doblar el pijama nada más levantarse… Un sinfín de tareas que realizarlas a diario pueden terminar convirtiéndose en un hábito.

Cómo aplicar el método en cinco pasos

Gerardo Montoiro, gerente de Bissell España, explica en la Revista El Mueble los cinco pasos a seguir para conseguir aplicar la «regla del minuto»:

  1. Clasificación («seiri»). Consiste en deshacerse de todo aquello que no es necesario. Debemos separar lo imprescindible de lo que no lo es para descubrir así qué es lo que necesitamos realmente en nuestro día a día.
  2. Orden («seiton»). Después debemos ordenar fijándonos en la frecuencia de uso de las cosas, esto es para encontrar las cosas más fácilmente y tener a mano lo que realmente usamos, además de evitar el desorden.
  3. Limpieza («seiso»). Limpiar cada día evitará tener que dedicar un día entero a dejar la casa impecable. Con hacerlo un poquito cada día será suficiente para tener tu casa limpia.
  4. Estandarización («seiketsu»). Una vez hecho todo esto es el momento de crear hábitos y la forma de hacerlo es realizar cada día, sin excepción alguna, todas las tareas. Esto hará que se conviertan en un hábito poco a poco.
  5. Autodisciplina («shitsuke»). Por último una vez que hayamos creado el hábito solo falta ser constante y realizar las tareas de manera diaria.

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