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Si te salen canas ya no te quedas calvo ¿verdad o mito?

07/05/2021, a las 07:12


Hay multitud de mitos en torno a las canas, quizás el más conocido sea el que afirma que si te arrancas las canas te salen más.

Junto al que dice que  “el que canea no calvea”.

¿Pero qué hay de realidad en este dicho?

En declaraciones a la revista Maldita Ciencia, el dermatólogo David Saceda Grupo de Tricología de la de la Academia Española de Dermatología y Venereología explica sobre el dicho “lo que ocurre es que el que no tiene calvicie al final acaba teniendo canas y por eso la gente piensa que tener canas te protege de la calvicie

Además, según indica, los pelos canos son más ásperos y gruesos y por eso alguien canoso puede dar la sensación de tener más pelo.

 Pero en realidad la alopecia es un problema que está originado “por diferentes motivos distintos al tema del color del pelo”. Por ejemplo, el estrés, que puede hacer que las canas aparezcan antes.

La dermatóloga Inés Escandell González, en declaraciones al mismo medio explica que “el patrón clásico de alopecia (alopecia androgenética o calvicie común) es independiente de la edad. Es decir, “no necesariamente va asociado al envejecimiento ya que puede comenzar desde edades muy tempranas hasta otras más tardías”.

Muchas personas nunca tendrán alopecia pero sin embargo a partir de cierto momento si presentarán canas.

La dermatóloga Rosa María Martí en declaraciones a OK Diario explica, «tanto el tema de que se cae menos el pelo como el de que salgan más canas al arrancárnoslas, son una leyenda sin fundamentos» y que “son dos fenómenos distintos y la caída del cabello suele corresponder a unos patrones genéticos y la del caneo a otros diferentes».

¿De dónde viene entonces esta idea?

 

La doctora Martí cree que el dicho «el que canea no calvea» se puede haber extendido como una forma de consolar a aquellas personas que caneaban, y se consolidó porque en efecto, el canear no quiere decir que seguidamente nos vaya a caer el cabello.

En este sentido la doctora Escandell afirma que “Probablemente aquellos predispuestos a padecer alopecia androgenética lo hagan antes de desarrollar las canas(o al menos una intensidad significativa de pelo cano) mientras que en aquellos que no existe esta predisposición a la alopecia, veamos el cuero cabelludo poblado de canas”

¿Hay alguna manera de saber si nos quedaremos calvos?

 

 

Según explica el Doctor Saceda no existen test genéticos fiables al 100% para predecir si una persona se va a quedar calva o no y la mejor manera de saberlo es fijarte en la evolución de tu padre o madre.

Algunas pruebas de imágenes como la tricoscopía  permiten analizar el cabello a un nivel de detalle que nos anticipa si alguien en cuestión de uno o dos años va a desarrollar una alopecia, pero no con más antelación.

Un gen el responsable de las canas

La aparición de las canas tiene un claro componente genético ya así lo demuestra un estudio, liderado por el University College de Londres que identificó el primero de los genes relacionado con la decoloración capilar.

En el estudio participaron más de seis mil personas canosas a las que se les tomaron muestras de ADN, los investigadores secuenciaron su genoma y lo compararon con el de personas sin canas, descubriendo diferencias en un gen concreto entre canosos y no canosos, el gen IRF4

Los investigadores tomaron muestras del ADN de más de 6.000 personas canosas, mujeres y hombres.

La contaminación ambiental parece ser otro de los factores desencadenantes de la aparición de canas, esto es por  la existencia de radicales libres en los compuestos contaminantes, que son capaces de matar a los melanocitos y a que estos compuestos pueden producir reacciones autoinmunes e inflamatorias en las que nuestras defensas ataquen a las células que fabrican melanina.

 La edad es lógicamente otra de las razones de que aparezcan cana,  ya que la vida útil de los melanocitos no es eterna, también tienen que ver en la aparición de las canas.

Otro factor que pesa mucho es el estrés emocional si es muy intenso en un momento dado, así como el estrés crónico y la falta de descanso.

 

 

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