Comer mirando el móvil puede hacerte engordar ¡te contamos por qué!

Hinchazón, gases y aumento de peso están entre las más frecuentes

Ana Más

Según el estudio sociológico «Comer con los cinco sentidos», realizado por Maestros de Hojiblanca, nueve de cada diez españoles (el 91,62%) miran pantallas durante alguna de las comidas del día. Si te sorprendes a ti misma mirando el móvil mientras comes, desayunas o cenas, lo que vamos a contarte seguro que te hace pensártelo la próxima vez.

Y es que comer mirando el teléfono hace que comamos más y más rápido, disminuye la sensación de saciedad y esto hace que la tripa se nos hinche, que tengamos gases, que nuestras digestiones sean peores y que engordemos. ¿Te parecen pocas razones para dejar de hacerlo?

La comida debería ser un momento de relax en el que todos nuestros sentidos estén puestos en el sabor, olor y textura de los alimentos y no en leer correos electrónicos, mirar noticias o nuestras redes sociales.


¿Sabías que…

Mientras comemos, la falta de atención plena en lo que estamos haciendo puede ser muy perjudicial. No enviamos las señales al cerebro que debemos. No somos conscientes de las cantidades que ingerimos y eso, entre otros efectos nocivos, puede hacerte, además, engordar.

Estas son las consecuencias de comer mirando el móvil

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Precisamente tal y como explica la Revista Saber Vivir, un estudio de la Unidad de Nutrición y Comportamiento de la Universidad de Bristol, explica por qué mirar nuestro móvil mientras comemos influye de forma negativa en las digestiones y el peso.

Lo primero que explican los autores de la investigación es que «la presencia de estímulos que distraen durante la comida aumenta el tamaño de la raciones y, por lo tanto, podría contribuir a comer en exceso y a la obesidad«.

Algunas otras conclusiones de este estudio fueron:   

  • al prestar más atención al teléfono que al plato ingieres alimentos de manera inconsciente sin fijarte en qué comes y mucho menos en la cantidad 
  • si ves algo que te genera ansiedad comerás más rápido y esto hará que tragues aire que a su vez te provocará hinchazón abdominal y gases. 
  • Al comer rápido la comida llega al estómago poco triturada y el estómago tendrá que trabajar más, lo que a su vez hará que tus digestiones sean más pesadas y empeore la circulación de retorno. Además, las digestiones pesadas favorecen las cefaleas. 
  • Otra consecuencia de mirar el móvil comiendo es que probablemente ingiramos más comida basura, ya que si nuestra atención es para el teléfono seguramente relegues a un segundo plano prepararte un menú saludable. 
  • Todas estas razones harán que ganemos peso.

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