Todos los mitos que circulan alrededor del queso manchego, ¡no es incompatible con una dieta!

Rodrigo Díaz

Saray Esteso ha traído una noticia valiosísima para los amantes del queso y para todos los que reprimen el placer de comérselo por mitos relacionados con su sabor y sus efectos en nuestro peso. ¡Escucha!

 

 

 

Con numerosos premios internacionales, nuestra compañera empieza hablando de los «quesos sudados» y esa falsa creencia de que a altas temperaturas están más ricos. ¡Es lo contrario! El calor hace perder su grasa natural y su sabor y textura se ven modificados. Por ello, los expertos aconsejan sacarlo del frigorífico solo 20-30 minutos antes de comérnoslo.

Para los intolerantes a la lactosa, bienvenidos al placer de tomarse un buen queso manchego. Al fermentarse, pierde toda su lactosa y pasa a tener ácido láctico. Y no dudes en juntarlo con cualquier tipo de vino; los que te hacen creer que solo «marida» con el vino tinto… Solo te están contando otro mito.

Y lo más importante y que quizá más nos interese: Es compatible con un régimen y es saludable. De hecho, aconsejan una ración diaria de 30-40 grados para los quesos curados gracias a que es una fuente importante de proteínas, calcio, sales minerales, grasas y vitaminas. ¿A que apetece picar un poco de queso para celebrarlo?