Trucos para acabar con el olor a humedad en tu ropa

Te contamos cómo combatir ese incómodo tufillo en tus prendas

anamas

Si tu ropa huele a humedad y no sabes cómo quitarlo, no desesperes. hay varias cosas que puedes hacer para acabar con los malos olores. Si no tienes cuidado los malos olores pueden impregnar tu ropa hasta hacer tan desagradable su olor que hasta te moleste ponértela. Acaba con el mal olor provocado por la humedad en tu ropa.

Lo mejor es prevenir y para ello es imprescindible controlar la humedad. Según un estudio del The National Center for Biotechnology Information, los niveles ideales de humedad para nuestros pulmones se encuentran entre el 40% y el 60% de humedad en el aire.

Una buena manera de controlarla es tener un humidificador en casa, tenerlo garantiza que la humedad se mantengan en niveles óptimos y proteger así tu salud y tu ropa.

Muchas veces la humedad se concentran en los sitios en los que guardamos la ropa, esto es cajones y armarios. La alternativa para acabar con esta humedad y consecuentemente con el mal olor, son las bolsas de carbón activo de bambú. Absorben los malos olores, purifican el aire y duran hasta dos años.

Acaba con el mal  la humedad en tu ropa, la limpieza imprescindible

Para acabar con la humedad y el mal olor debes poner especial atención a la higiene de armarios, baño, fregadero, nevera y si ya ha aparecido, una de las opciones más recomendables y sencillas  es tender la ropa en espacios abiertos al aire libre.

También puedes utilizar vinagre y el momento de la ducha, para terminar con el mal olor, para ello cuelga la prenda en el baño, cerca de la ducha y pon un cubo con agua y vinagre diluido debajo de ella. Después dúchate, y con el vapor de agua y el ambiente creado ese mal olor desaparecerá de tu prenda.

Otro ingrediente que puede ayudarte a neutralizar los malos olores es el bicarbonato, para ello repártelo de manera uniforme por toda la prenda y déjalo actuar una hora más o menos, acabarás así con el mal olor.

También puedes meter la prenda en una bolsa hermética y meterla en el congelador durante una hora, después tiéndela al aire fresco y acabarás con las bacterias que causan el mal olor.

Vaporizar aceite de árbol de té sobre la prenda es otro eficaz  y por último sobre todo cuando sacamos prendas que han estado tiempo metidas en armarios, debemos cepillar la prenda y pasarle un paño humedecido con amoniaco y agua, después cuélgala al aire libre y no quedará rastro del mal olor.

A veces, cuando sacamos la ropa del armario después de un largo periodo, nuestras chaquetas y abrigos desprenden un olor a “cerrado” característico.

En este caso deberíamos cepillar la prenda y luego pasar un paño previamente humedecido con amoniaco y agua. Después de unas horas colgada, la prenda habrá perdido su olor.