Nadar, el mejor deporte a partir de los cincuenta: todo son beneficios

anamas

Cuando llegamos a mediana edad es normal que nuestras articulaciones y huesos estén algo más frágiles.

Por eso es importante realizar algo de ejercicio que nos ayude a mantenernos sanos y en forma. Si todavía no has dado con el tuyo te hablamos de los beneficios de la natación, uno de los deportes más completos con el que además de trabajar todo el cuerpo te relajarás.

Te servirá para bajar algunos kilos y además mejorar tu salud mental.

Te contamos sus beneficios.

Tonificas todo el cuerpo y riesgo muy bajo de lesiones

Mujer madura nadando

El primero es que nadando tonificas todo el cuerpo. Nadar media hora a un ritmo suave quema unas 200 calorias, si quieres quemar más puedes incrementar el ritmo.

Otro gran beneficio de practicar natación es que el riesgo de lesionarte es mucho menor que en otros deportes, aunque si nunca has nadado o hace tiempo que no lo haces es mejor que te pongas en manos de un entrenador que te indique qué ejercicios realizar según tu nivel.

 

Estupenda si sufres dolores de espalda

Una mujer se resiente de dolor de espalda

Cuando nadamos reducimos la carga habitual que soportan nuestras articulaciones y nuestra columna vertebral. Nuestra espalda se relaja, mejoramos la postura y los dolores se reducen al mínimo.

Aunque si sufres problemas de espalda con frecuencia es mejor que vayas a un especialista, que te de algunos consejos sobre cómo debes nadar correctamente para no dañarte,  antes de iniciar tu entrenamiento en la piscina.

 

Mejora nuestro sistema respiratorio y nuestra circulación

Una mujer respira al nadar

Cuando nadas, coges y expulsas el aire siguiendo un ritmo determinadao para evitar que el agua entre en la boca y en la nariz. Esto fortalece nuestros sistema respiratorio gracias a los movimientos que hacemos para acompasar nuestra respiración que hacen que nuestros pulmones se limpien y mejoren su resistencia y fuerza.

Por eso es muy eficaz en personas con asma o para mejora nuestra capacidad pulmonar.

Al mover todos nuestros músculos cuando nadamos estimulamos nuestro riego sanguíneo mejorando así nuestra circulación. Esto lo hace un deporte ideal para aquellos que tienen mala circulación, varices u otras enfermedades vasculares.

Si lo haces de forma habitual reduciremos nuestra presión arterial y aumentaremos así nuestra resistencia cardiovascular, por lo que previene el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas.

Menos estrés

Una mujer sonriente después de nadar

Nadar no sólo mejora nuestra salud física sino también puede ayudarnos a mejorar nuestra salud mental y a sentirnos mejor.

El simple hecho de sumergirte  en el agua tiene un efecto relajante que ya hace que liberes tensión y con ello reduzcas tu estrés.

Al tener que estar concentrados en el ejercicio evitarás pensar en problemas y preocupaciones del día a día, además de que cómo con cualquier ejercicio nadando liberamos endorfinas…ya sabes la hormona de la felicidad, que mejora nuestro estado de ánimo y alivia el dolor.

Además si lo incorporas en tu rutina diaria, nadar mejorará la calidad, duración e intensidad de tu sueño.

Así que y sabes… corre a por tu bañador!!

 

 

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