¿Sufres misokinesia? No estás solo: Así te afecta

Noelia Bertol

Te ponemos en una situación. Vas en el transporte público y la persona que se sienta a tu lado tiene un tic nervioso y no deja de mover la pierna. Justo enfrente tienes a otra persona que lleva entre las manos un bolígrafo y realiza movimientos repetitivos con él.

¿Te pone de mal humor solo imaginarlo? ¿Estando en esa situación es probable que incluso te levantaras y te sentaras en otro lugar? Lo que te ocurre tiene nombre, se llama misokinesia y, tranquilo, no estás solo.

La Universidad de Columbia Británica (UBC) en Canadá le han dado nombre a este fenómeno psicológico y lo han estudiado a través de una investigación con 4.100 personas.

¿Qué es la misokinesia?

 

Una persona que sufre misokinesia experimenta una «fuerte respuesta afectiva o emocional negativa ante la visión de los movimientos pequeños y repetitivos de otra persona«, firma el autor del estudio, Sumeet Jaswal, y que ha sido publicado en Scientific Reports y que ha recogido 20minutos.

En el estudio llevado a cabo de descubrió que 1 de cada 3 participantes mostraba «algún grado de sensibilidad» a estos comportamientos que otros llevan a cabo en su día a día. Ese grado de sensibilidad varía en función de cada persona, y se manifiesta a través de «ira, ansiedad o frustración«, según Todd Handy.

La misokinesia puede afectar, y de hecho afecta, a la vida social de aquellos que la sufren, pues estos comportamientos en los demás disminuyen su disfrute. «Algunos incluso realizan menos actividades sociales a causa de esta afección«, expresa Handy.

En la tarea por descubrir por qué ocurre esto aún no se han dado grandes pasos, si bien se valora la posibilidad de que la misokinesia esté estrechamente relacionada con las «neuronas espejo«, las cuales se activan con nuestro movimiento y con el movimiento de los demás.

Además, se ha determinado que a quienes les afecta la misokininesia a veces también presentan misofonía, que ocurre al escuchar sonidos que se repiten constantemente, como el clic-clic-clic-clic que suena cuando alguien presiona repetitivamente la parte superior de un bolígrafo para sacar la punta.

MÁS SOBRE: