El motivo por el que te mandan a freír espárragos y no a cocerlos

Rodrigo Díaz

Nueva semana en Atrévete cargada de cultura y datos curiosos que llegan de la mano de Luis Larrodera. ¿Has utilizado alguna vez la frase «vete a freír espárragos«?


 

 

 

Habrá que remontarnos al siglo XIX, donde una serie de documentos explican cómo esta inocente frase acabó convirtiéndose en una sutil manera de mandar a paseo a alguien que te cae mal.

Antiguamente, se solía mandar a alguien a cocer espárragos para mantenerle entretenido durante unos cuantos minutos. Y como eso se hacía en un «plis«, se optó por la vía más complicada: Mandarles a freír esos espárragos que se tarda mucho más.

 

El origen árabe de «ser un cafre»

 

También nos movemos hasta el mundo árabe, donde hace ya unos siglos se empezó a utilizar el concepto de cafrería para los pueblos habitados por infieles.

 

 

 

Para ellos, ser un «cafre» era una manera de representar al mundo incivilizado de esos pueblos. Por suerte, con el paso de los años la expresión ha ido adquiriendo un significado y una connotación mucho más positivos que por aquel entonces.

 

Los «marrones» que se comía los ladrones

 

¡Será por teorías! Habrá pensado Luis Larrodera con esta nueva expresión: Él ha desvelado solo dos de las muchas que circulan sobre la frase «comerse un marrón».

 

 

 

Por lo general, suele relacionarse con el mundo del hurto y los delincuentes, quienes adjudicaban «marrón» al verbo marrar, que es un sinónimo de fallar. Si lograban escabullirse, se consideraba así; y si por el contrario falla, se entendía que se iba a «comer un marrón».

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