El color de tu ropa influye en la imagen que proyectas: descubre cuánto

anamas

Normalmente asociamos los colores vivos a la alegría y los oscuros a la tristeza , algo que parece que los niños de tres años ya saben hacer.

Según una investigación americana nuestra relación emocional con los colores es tan fuerte que nos influye a la hora de elegirlos, por eso cuando te pones uno u otro color es muy posible que te estés dejando guiar por tus emociones.

Según nos sentimos así nos vemos en el espejo, pero también al contrario, si lo que ves en el espejo es alegre y colorido puede ayudarte a subir tu autoestima.

Por eso si estás triste lo mejor es que te vistas de tonos alegres y que te favorezcan, esto puede ayudar a mejorar tu estado de ánimo.

Incluso el color de tu pintalabios puede influir, uno de un rojo intenso te dará seguridad y te verás mejor frente al espejo.

Los colores que elegimos para vestir influyen en la imagen que proyectamos

 

Los colores con los que nos vestimos tienen mucho peso en la imagen que proyectamos a los demás, el lenguaje corporal y la indumentaria forman más del 55 por ciento de nuestra imagen.

La ropa, los gestos y la actitud forman nuestro “envoltorio” personal. No tienes que seguir los gustos de los demás, olvídate del qué dirán y guíate por tu gusto personal.

Por ejemplo, el azul marino trasmite seriedad y cierta autoridad y por eso va bien para el trabajo, el granate trasmite elegancia y puede ir bien para un compromiso social.

A veces romper con lo establecido ayuda, prueba a ponerte colores que no usas habitualmente pero con los que estés a gusto, te ayudará a  trasmitir y ganar confianza.

Color y estado de ánimo

El Institute for Color Research demostró que los colores afectan al estado de ánimo.

Por ejemplo, el naranja sube el estado de ánimo, úsalo cuando estés triste, además combate el cansancio. Investigadores de la Universidad  de California (EE. UU.) demostraron que cuando nos sentimos tristes o disgustados preferimos los colores oscuros.

Y si estás estresado el verde te tranquilizará además de reducir la agresividad. El rojo estimula el sistema nervioso, hace que produzcamos adrenalina y suba la presión sanguínea.

El azul es ideal para relajarnos ya que ralentiza el pulso y la respiración.

 

 

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